Regresa del coma con ayuda de ángeles

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Kendy, al lado de sus ángeles y de Dios, a un año de un fatal accidente que la mantuvo en coma durante una semana y hasta la fecha en cirugías de rehabilitación, recuperó su sueño de ser bailarina y ahora tiene un enorme deseo de estudiar enfermería para curar como a ella la curaron.

A punto de cumplir 11 años el próximol 3 de abril, Kendy Mariandy Guajardo Garay, con tristeza recordó parte de lo que vivió en el accidente que la dejó inconsciente, con fracturas de consideración en su pierna derecha y hasta la fecha con algunas dificultades para escribir y tomar objetos con su mano.
Fue el 28 de febrero del 2017, alrededor de las 22:30 horas cuando la pequeña Kendy, en aquel entonces con 9 años de edad, fue arrollada brutalmente por un vehículo que transitaba a exceso de velocidad, mientras ella paseaba en la bicicleta de sus primos, quienes la convencieron de salir a jugar.
La niña fue reportada por los médicos en estado crítico, estaba en coma y sus padres Olivares Guajardo Ayala y Lidia Angélica Garay Leyva, solo se esperaban lo peor porque Kendy no reaccionaba y les decían que tenía hematomas cerebrales e hinchada la masa encefálica por los golpes recibidos. En cualquier momento su corazón podría dejar de latir sí su cerebro no mandaba las señales correctamente.
Otro de los agravantes de su estado de salud, era la fractura de fémur derecho, por lo que en su convalecencia fue operada y le colocaron una placa, a fin de que recuperara su movilidad en caso de seguir viva, porque solo un milagro podría salvarla, así lo señalaron los médicos del IMSS que la atendían.
Según testigos en aquel entonces el vehículo que estuvo a punto de matar a Kendy fue un Focus color plateado, de procedencia extranjera, con signos de pesos en los cristales, que se señalaron como principal característica.
La familia de Kendy no descansó hasta encontrar al conductor que acababa con los sueños de la pequeña, quien quería ser bailarina y con una lesión en su pierna y en estado grave, su futuro era incierto.
En redes sociales los papás de Kendy emprendieron la búsqueda desesperada del culpable de los hechos, que huyó del lugar sin ayudar a la niña que había atropellado, quien antes de llegar al cruce con la calle Valle Central, embistió a Kendy y la lanzó por los aires, para luego caer en el pavimento ocasionando las múltiples lesiones en su cuerpo y principalmente en la cabeza.
A pesar de ver que la niña quedó tirada, el conductor se fue del lugar, los padres de Kendy pidieron la ambulancia. La Cruz Roja llegó a brindarle los primeros auxilios a través de sus paramédicos, dada la gravedad de su estado de salud fue trasladada hasta la Clínica 7 del IMSS
En su casa, ubicada en la avenida Pino Suárez de la Colonia Mezquital del Valle, sus padres compartieron lo fuerte que fue para ellos que su hija estuviera a punto de morir.

DELITO IMPUNE
El culpable de que la niña estuviera en coma, fue un joven de nombre David, a quien denunciaron por lo sucedido, luego de ayudarle a la autoridad a encontrarlo.
Ante la Fiscalía General del Estado en la Delegación de la Región Centro, firmaron un convenio en donde se comprometió el acusado a pagar la recuperación de la niña, lo cual nunca cumplió.
Sigue libre y se desentendió pagando mil 500 pesos en un principio, pero Kendy hasta hace una semana fue intervenida quirúrgicamente de su pierna derecho para retirarle la placa, de lo cual nunca se hizo cargo, como de ninguna de sus terapias que la familia pagó como pudo para que ella pudiera caminar y recuperar su movilidad.
Ahora lo único que quieren de David, es que pague por lo menos una resonancia magnética para Kendy, a fin de descartar secuelas más adelante, debido a que la niña batalla para mover su brazo derecho, pero la Fiscalía no ha obligado al culpable pague lo que hizo.
Gracias a un seguro de gastos médicos con el que cuenta por su trabajo el señor Olivares Guajardo, papá de Kendy, lograron que su niña volviera a mover su pierna, además de la ayuda que recibieron en el Instituto del Seguro Social en donde pasó días internada hasta su recuperación.

SU SUEÑO
De su estancia en recuperación dentro del IMSS, Kendy adoptó el sueño se ser enfermera, porque vio como la atendieron y ella también quiere hacer eso, “ayudar a los enfermos”.
Ella comía por una sonda, le daban sus medicamentos y venía la labor de las enfermeras para que ella estuviera bien, por eso su intención de estudiar la misma carrera.
“Yo veía lo que hacían los doctores y las enfermeras porque yo estuviera bien. Me cuidaban, me cambiaban las curaciones y por eso quiero ser enfermera”, afirmó Kendy.
Aunado a su deseo de ser bailarina, Kendy tiene la intención de regresar a practicar gimnasia, día a día va a la escuela, en donde sus amigos se pusieron felices de que regresara, y por la tarde juega a hacer ejercicios gimnásticos gracias a que recuperó su movilidad.

SU ANGEL Y DIOS
Algo que dejó marcada la vida de Kendy y por la cual afirma que todo ha cambiado, es que mientras estaba en coma, en sus sueños vio un ángel que la llevaba cargada hasta Dios quien le dijo que iba a estar bien, alrededor de muchos ángeles que la veían.
En tanto sus papás pedían a Dios que estuviera bien, viva, como quedara pero que siguiera viviendo.
“Yo sentí que algo cambio en mí, ahora me siento diferente, al paso de tiempo, yo pensaba que no iba a ser una niña como antes, pero si lo soy”, afirmó Kendy a punto del llanto.

PIDEN JUSTICIA
Sus papás solo piden justicia, para que David pague por lo que hizo, de ahí para allá afirmaron estar agradecidos con Dios por la recuperación de su hija que tardó un año para volver a ser la misma Kendy Mariandy, gimnasta y ahora con deseos de ser una gran enfermera.